Tenés un trastorno postraumático feroz. Desconocía que estuviste en tratamiento hasta 1919.
Si sólo recibiste tratamiento psiquiátrico, fuiste tratado por algo peor que los psicólogos: los psiquiatras. Los psicólogos son curanderos que pretenden curar trastornos neurológicos con la palabra. Los psiquiatras te hablan unos minutos, te hacen un test simplón y te recetan un par de drogas impuestas internacionalmente por los laboratorios, e igualmente cuestionadas en forma internacional. Terminan la precaria especialidad y se sientan a facturar, no se actualizan. A mi, la droga que me ayudó a mejorar mucho me la recomendó un infectólogo.
Después de unos 10 años de compartir online asuntos privados, me animaría a decir que llegamos a ser amigos. Y de pronto me salís con un comentario furioso y desmesurado, como si le estuvieras hablando a un enemigo.
Cuando entrás en brote, tu percepción y tu raciocinio se desactivan. Vomitás odio sin distinguir sobre quién.
¿Te examinaron la amígdala cerebral? Es la encargada de evaluar la cantidad de violencia a utilizar según el riesgo percibido.